domingo, agosto 15, 2010

Buena vida.


Un hombre y una mujer, vestidos con trajes no precisamente baratos, estaban sentados en una mesa, disfrutando de una abundante y sabrosa cena a la luz de un par de velas y el fuego de la chimenea. Como si de un compás predispuesto se tratara, cada varios trozos de carne cortados y comidos, se miraban, clavándose ambos sus intensos ojos. El silencio entre ambos se veía interrumpido constantemente por el movimiento de los cubiertos en el plato. El vino tinto brillaba con un color rojo intenso en las copas de los dos individuos, a causa de la luz desprendida por las llamas, que ardían con brío. No habían bebido un solo trago. Los minutos iban pasando lentos, pero no incómodos, y la negra noche de luna nueva fuera de la gran casa se iba haciendo aún más oscura a medida que las horas pasaban. El hombre dejó de comer y dejó los cubiertos sobre el mantel, y se quedó contemplando a la bella mujer que lo acompañaba en la cena, que transcurría como un ritual solemne. Rubia, con los ojos de un verde que despertaba la envidia y admiración de cuantos la miraban, con la piel no muy blanca pero tampoco morena. Alta, esbelta. Comía, sabiendo que el hombre la miraba todo el rato, pero hacía ver que no se daba cuenta. Cuando al cabo de un rato también se cansó de comer, respondió a la conteplación del hombre con una mirada inquisidora, esperando ver que decía o hacía su compañero de mesa. El vino seguía intacto, y la mirada del hombre no variaba... Todo el rato la misma expresión. La mirada inquisidora contra la mirada contemplativa hizo que los minutos se volvieran algo incómodos, hasta que finalmente, la mujer decidió hablarle al hombre, mirando el vino:

- Y hoy, por que brindamos?

- Brindar...?

- Por supuesto, todos los días brindamos. No romperás la tradición, verdad?

- Se me acaban las ideas de por que cosa brindar...

- Quizás es que brindamos demasiado?

- Quizás es que no tenemos ni idea de que celebrar, puesto que no tenemos nada teniéndolo todo...

- De que hablas? Otra vez uno de tus ataques filosóficos?

- ...


El tiempo ahora sí que transcurría muy lento... Como si cada segundo fuera un minuto. De repente, toda la escena tan entrañable de la cena al lado del fuego, disfrutando de mucha y buena comida cocinada por las manos de unos buenos criados que servían con fidelidad a sus amos en una gran mansión tomó un caliz diferente. Lo que parecía bonito se derrumbó, dejando ver que tan solo era la fachada de una maqueta de falsa felicidad, pintada con colores vivos para no dejar entrever lo que realmente sucedía al otro lado de la maqueta. Lo que ahora se observaba en los dos individuos era un sentimiento mútuo de querer algo que les faltaba que no poseían pese a tenerlo todo y más de lo que muchos pudieran desear.

- No piensas decir nada? Vas a estar mirándome toda la cena y permanecerás callado?

- Y qué digo? Algo que no creo? Sigo la farsa? Disfruto de todo lo que tengo pese a que no me satisfazca? Te digo que te quiero cuando tú sabes que eso no es así y que si estamos unidos es por un matrimónio de conveniéncia? Propongo comprar una propiedad más como esta para tener ya casi un centenar de sitios a los que ir a veranear? Te propongo un falso brindis y olvidamos esto? Digo que la comida está muy buena para romper el hielo pese a no ser lo que yo pretendo? Qué? Qué hago? Qué digo? Qué es lo que quieres oir?

- Definitivamente es uno de tus momentos de lucidez.

- No te das cuenta? Esta vida es una mierda avivada a base de mentiras y brindis diários sin ningún motivo... Te das cuenta de que ayer brindamos porqué te pintaste las uñas? Estamos aburridos el uno del otro, estamos aburridos de esta basura... Cuando hacemos el amor, hasta en eso fingimos... Somos una fachada tan grande como la mansión que tenemos. No somos nosotros. Somos una ilusión. Ni siquiera sé del cierto si te conozco a ti o solo una de las caras que me has querido mostrar por los mismos motivos que yo lo hago.


La mujer miraba con cara de aburrida al hombre, haciendo ver que escuchaba, cuando en realidad las palabras le entraban por una oreja y le salían por la otra sin que quedara rastro de ellas en su cabeza.

- Estoy cansado, y tú también lo estás... Mira la cara de falso interés que tienes... Estás cansada del mismo cuento cada día, igual que yo...

- Y qué? Es que a caso tiene solución? Que harás? Desheredarte tú mismo? Darle tus tierras a unos hijos que no tenemos a causa de que no sentimos nada el uno por el otro? Piensa con la cabeza...!

El hombre se sentía furioso, triste, insatisfecho, infeliz, y incomprendido... Y empezó a enfurecerse... Entro en una espécie de trance... Se le hinchó la vena de la sien y los ojos se le salían de las órbitas. Y empezó a chillarle a la mujer.

- Ya estoy HARTO, ME OYES? H A R T O! ESTOY HASTA LOS COJONES DE ESTA MIERDA DE VIDA FALSA! QUE TE CREES, QUE NO SÉ QUE TE TIRAS AL NEGRO DE LA COCINA? JODER QUE NO SOY TONTO! A TI TE LA SUDA TODO ESTO, A TI YA TE ESTÁ BIEN ESTA FARSA! ERES UNA ZORRA EGOÍSTA! QUE QUIERES, MIS TIERRAS? TE LAS PUEDES METER POR EL CULO! QUE SEPAS QUE----

- Ya está bien. Deja de decir gilipolleces y vete a dormir, mañana ya será otro día y podremos hablarlo con más calma.


Ahora el hombre ya no estaba furioso, si no que se puso a llorar desconsoladamente. invadido por un súbito sentimiento de tristeza y desconcierto.

- Y compartir la cama con una persona por la que no siento nada? Y mañana despertarme y que sea otro día de mierda más? Yo no quiero esta vida... Yo no quiero un mañana, yo no quiero un ''ya lo hablaremos mañana'', no quiero un tu y un yo, no quiero brindar más cada día por gilipolleces... Prefiero que te folles al negro y me dejes a mi en paz...


- Cállate de una vez, imbécil.

- A ti todo esto te importa un carajo.

- ... Si te digo que no pese a no ser así, te callarás de una vez?...


Cuando la cosa parecía que ya no podía ir a peor, el hombre, llorando a lágrima tendida, se levantó de la mesa y empezó a andar con desesperación por la sala, como si estuviera pensando o buscando algo... Finalmente, tuvo una idea y se acercó a la mesa, cogió el cuchillo de cortar la carne, y en un acto impulsivo, se lo clavó en el pecho delante de la mujer. Poco a poco, la sangre iba emanando de su pecho, como un manantial, y cayó al suelo, derrumbado, tiñiendo la bonita alfrombra cerca de la chimenea de rojo vivo. Las llamas seguían ardiendo con el mismo brío que habían tenido durante toda la velada, y la mujer permanecía sentada, con la copa de vino en la mano y con cara de indiferéncia, como si no hubiera pasado nada fuera de lo habitual. Sin más, depositó la copa sobre la mesa y llamo al servicio, que estaba fuera del comedor, siempre atento a la llamada de sus amos, y les pidió que limpiaran la sala y recogieran el cuerpo. Los criados quedaron estupefactos ante la escena cuando entraron y vieron de que se trataba, pero no dijeron nada y hicieron tal y como se les había ordenado. Cuando entre los dos que entraron a la sala se llevaron el cuerpo inerte, la mujer se levantó y volvió a coger la copa, y se aproximó al gran ventanal que había cerca de la mesa, desde donde se veían los bosques bañados en la oscuridad de la noche de luna nueva y alguna silueta de las montañas. Se veía a sí misma reflejada en los ventanales, apuesta, alta, y esbelta, con su deslumbrante vestido rojo y sus fulgurantes ojos verdes. Sonrió a su reflejo y en voz alta dijo:

- Y hoy, por que brindamos?

6 comentarios:

Ninfa Poética dijo...

Dices de mi ultimo texto, pero el tuyo tambien es alucinante...
Por cierto, debo decirte que no es una historia real, como ya te dije aunque la mayoria de mis textos salen de la realidad a mi tambien me gusta dejar q mi mente se explaye...
a ver si tengo mas tiempo para seguir leyendo y metiendome en el msn, que esta semana he estado muy liada!

Ál dijo...

pues la escribiste genial, a mi me encantó.

P.D: Don't worry, we have plenty of time

Pablo JJ dijo...

Genial descripción... Me encantó la ambientación antes de la historia. Tinte moral... todo en un paquete perfecto, "entrada de blog". Gracias por comentar mis des varios, son varios y gratuitos.

Ál dijo...

Lo mismo digo, amigo. Un placer :)

Leonard dijo...

me parecio interesante, agradable, a pesar del tema tratado; el persona de ella; una dama, inteligente, vacia.

buena suerte.
una sonrisa

Ál dijo...

:D Grácias amigo.