domingo, enero 30, 2011


''La gente se rie de mi por que soy diferente... Yo me rio de ellos por que son todos iguales.''



Kurt Cobain.

lunes, enero 24, 2011

Dreamer


Se miraba en el espejo del ascensor, y veía una cara de profundo desquicio. Eran las ocho y media de la noche, como de costumbre, y acababa de salir del trabajo. Con cara de falsa paciencia y con ojos que pedían a gritos una pizca de felicidad en su día a día, iba viendo en el mismo espejo que reflejaba su cara de desquicio cómo los botones de cada planta se iban iluminando a medida que el ascensor subía. Llegó a la cuarta planta y recorrió el pasillo, arrastrando los pies y cargando de la espalda con su mochila, en la que guardaba su ordenador portátil, por temas de trabajo. Poco a poco fue avanzando hasta toparse con la puerta. Sacó las llaves del bolsillo con cierta pesadez, y las introdujo en la cerradura. Abrió la puerta, y encendió la luz del recibidor. Inmediatamente vió el pasillo principal del piso iluminado, y depositó su mochila en el taburete al lado del espejo de la entrada y las llaves en la urna correspondiente. Resoplando, avanzó por el pasillo con la mentalidad de darse una ducha y luego prepararse la cena. Oyó unos aullidos que provenían del comedor, y su pastor alemán le saltó encima, ladrando y relamiéndole la cara. El chico esbozó una sonrisa y acariciando la cabeza al perro le dijo con voz quejumbrosa:

- Anda, estate quieto, ahora jugaremos... Déjame que me de una ducha...

Poco a poco, lo apartó de encima suyo y en su travesía al cuarto de baño seguido por el perro, que soltaba ladridos cariñosos en busca de la atención de su amo, paró en el comedor y encendió el equipo de música, en el cual insertó un CD en el que ponía: ''Pink Floyd''. Sabiéndose de memoria las pistas, pulsó el número siete y empezó a sonar la calmada melodía de ''Comfortably numb''. La voz suave en la canción retumbaba a todo volúmen en las paredes del piso... A los pocos segundos, empezó a oir golpes que provenían del techo, y con cara de moléstia, se dijo a si mismo:

- Ya estamos con la pesada de la vecina...

Sin hacer ni caso, siguió avanzando hasta el cuarto de baño poniendo caras burlonas y moviendo las manos como si fueran éstas las que hablaban. Cerró detrás de sí la puerta, y encendió el grifo con agua caliente puesta, y esperó unos minutos hasta que se calentara lo suficiente. De mientras, empezó a desnudarse y a dejar la ropa en la tapa del váter, dejándola bien doblada. Se quitó las gafas, que habían empezado a quedar enteladas por el calor, notória en el ambiente del cuarto de baño. Poco a poco, con cierta timidez, y con prudencia para comprobar la temperatura del agua, fue metiendo una pierna, y luego la otra, verificando que el agua estaba quizás un poco más caliente de lo que él quería, de modo que corrigió un poco la temperatura. Mientras dejaba que el agua caliente lo inundara, otorgándole una sensación de alivio y relax, iba cantando en voz baja la canción, que aún se podía oír por debajo de la puerta, con el agua resbalándole por los labios, colándose caprichosamente en su boca. Pasaron unos minutos que le supieron a segundos y que le habría gustado prolongar, pero sabía que la rutina se le echaba encima, y que iba siendo hora de ir saliendo. Muy a su pesar, apagó el agua, cortando el flujo de éxtasis. Se echó una toalla empezó a secarse. Tras secarse durante uno o dos minutos, se deshizo de la toalla y se vió a sí mismo en el espejo. Contempló un jóven delgado, con poco pelo, más o menos fibrado, aunque algo dejado, con un pelo de color muy oscuro, y con unos ojos tremendamente verdes. Haciendo broma consigo mismo y echando mano de la poca autoestima que tenía, empezó a hacer poses delante del espejo y a decir tonterias, esbozando media sonrisa:

- Oh sí, nena...!

Salió ya con el pijama puesto y las gafas en su sitio. Se volvió a topar con su perro, el cual le volvió a asaltar cariñosamente. Esta vez, tras el relax otorgado por la ducha, actuó de mejor humor y se rió contento, hablándole en voz alta y desplazándose hasta el sofá, jugando con él y haciéndole enfadar. El perro empezó a ladrar, algo mosqueado. Cogió la pelota y la lanzo por el pasillo, y automáticamente el perro fué a buscarla. Volvió con ella en la boca y su amo le dedicó unas palabras de cariño y le dió un beso en la cabeza. Fué hacia la cocina y abrió la nevera, destapando la tipica pregunta de cada noche:

- Y hoy... Qué me hago para cenar...?

Sacó tortilla que sobraba de la noche anterior, un yogur, y se hizo un vaso de leche. Metió la tortilla en el microondas y bostezó calmadamente, mirando por la ventana de la cocina, a través de la cual se veia el lavadero. El pitido del microondas lo sacó de su ensimismamiento. Cogió el plato y se dirigió a la sala. Apagó la música y puso la mesita de la sala entre él y la tele para comer. Encendió el aparato y se dispuso a hacer zaping:

- Dibujos animados, el tiempo... Pornografía a estas horas?! No me jodas, a dónde va a parar esto...? Maldita tele de pago...

Fue cambiando de canal hasta toparse con el telenoticias. Cenó y vió el telenoticias hasta que acabó. Acto seguido, al ver que echaban una película, dejó las cosas de la cena por ahí, decidiendo recogerlas al día siguiente. Se echó la manta por encima, dejando un poco en el suelo, para que el perro pudiera acurrucarse. Y ahí se quedaron los dos, uno durmiendo y el otro pretendiendo hacer ver que miraba una película. Mirando las imágenes de la pantalla, sus ojos ausentes bailaban con los pensamientos, en un mundo más allá de su piso, de su hipoteca, de su rutina, de los malos rollos con la chica que le gusta, del asco de trabajo que tenía, de todo... Pero al mismo tiempo, involucrado en todo eso y mucho más: Soñaba y barajaba las posibilidades de un futuro o un presente mejor, soñaba con despertar al cabo de siete horas y tener una nueva vida, con un trabajo que le gustara, con una chica que le hiciera sentir feliz y le quisiera de verdad, con una sonrisa sincera pintada en la cara en lugar de una máscara, soñando y deleitándose con cada una de las posibilidades que le hacían imaginar un día a día a su gusto, a su medida... Con los ojos cerrándose y una sonrisa sincera y feliz como pocas esbozaba, dejó que en su mente se pincelaran los pensamientos y que el lienzo en el que se hallaba su obra de arte fuera su realidad onírica en la que ser feliz durante unas horas... Con los pies descalzos, fue saltando de nube en nube, ignorando bajo el tacto blando y suave de cada una de las que pisaba que el mañana le esperaba... Sumido en los efectos de una droga profunda que le daba un pequeño chute de vitalidad, de emoción, de flamantes expectativas para sacar fuerzas para el mañana, para luchar... Aunque al día siguiente volviera a llegar al ascensor con cara de desquicio, aunque la vecina le gritara por subir la música que le hacia soñar despierto... Soñando, siempre soñando y oteando el horizonte a la espera de un barco que se lo llevara lejos, muy lejos...

viernes, enero 21, 2011

Lluvia


''Soledad es hablar conmigo mismo y preguntarme ''Qué tal el trabajo? Cómo ha ido el día? Hoy sales?'' Y si salgo, soledad es hablarle a un litro y llorarle, bebérmelo mezclado con lágrimas y aún así bien me sabe...''

miércoles, enero 19, 2011

Sangrar tiene su peso en tinta.


Parece que la creatividad de uno roza la cima cuando se ve fuertemente chocado por un sentimiento que le ha causado un impacto profundo... Parece que hay sentimientos más poderosos que otros, parece que cuanto mayor es el peso de éste en el pensamiento de uno, mayor fuerza tiene sobre el papel. Furia, rabia, dolor, tristeza, desconcierto... En el peor de los casos, una mezcla de todos ellos. La cabeza empieza a girar, y a girar, y a girar, y no se detiene... Buscamos ansiosos la cura para frenar el dolor al veneno que nos corroe, queremos chillar, expulsar esa parte pútrida y corrupta de nosotros, echarla y que JAMÁS vuelva. Llorar, rabiosos, y prometernos con los ojos totalmente inundados y nuestro ser sangrando el dolor a través de lágrimas, mientras nuestros ojos se van tiñiendo cada vez de un rojo más intenso, un próspero cambio que supuestamente llevaremos a cabo... Tener la mirada perdida entre las arrugas de la cama y con la vista desenfocada sobre la almohada, escrutar cada pensamiento en busca de un por qué coherente que posiblemente quede suspendido en el aire. Desarrollar cierto sentido de supervivéncia basando toda creencia acerca del dolor en olvidar, evitar, o enterrar, llegando al punto que, con un poco de suerte, uno ha evitado tanto un problema que finalmente ha conseguido librarse de él. Tomar en serio dicha promesa de cambio y enterrar, por que, sobretodo: La clave está en enterrar, en fingir que el problema no está ahí... Y, por lo más sagrado que cada uno tenga, rezad a quien sea o a lo que sea con tal de que vuestra raíz, vuestra aflicción, vuestra causa original de tan terrible desconcierto jamás vuelva, por que es en ese momento cuando todo lo que pudiéramos enterrar sale a flote y empieza a revolotear a nuestro alrededor, recordándonos que alejar un incendio con viento JAMÁS funcionó ni lo va a hacer. Enterrad, enterremos, sigamos siendo pretensiosos, gozosos de mentirnos a nosotros mismos a cambio de una paz momentánea esbozada en forma de una idea para obtener una cura que aparte todo el dolor de nosotros mismos, y que de paso nos ofrezca la garantía de desarrollar anticuerpos con los que pelear contra todo aquello que causa dolor, tristeza, y rabia. Mirad al horizonte esperanzados, permaneced observando todo cuanto gustéis, y procurad que sea largo, por que cuando os deis la vuelta, es posible que os reencontréis con vosotros mismos a modo de rutina. Pero no pasa nada, siempre nos quedará el consuelo de poder volver a caer en el mismo error y podernos volver a tomar la libertad de hacer un borrón y cuenta nueva a base de cavar un agujero cada vez más hondo...

Autómatas, mis dedos han redactado todo esto con una convicción férrea que se puede describir, pero no entender al 100% a menos que nos encontramos metidos de pies a cabeza en la misma situación... Hay que dar por supuesto pues que para hablar de tales sentimientos hay que estar en posesión de un sentimiento de inspiración basado en el dolor, y que por lo tanto esto no es más que escupir un reflejo negativo de lo que sentimos en ese momento sobre el papel? Quizás como en tantas ocasiones al escribir la inspiración es capaz de sacar tanto lo más positivo como lo más inesperado, oscuro, y turbio de cada uno, enfrentándonos a nosotros mismos cada vez que leemos lo redactado, sabiendo que las palabras duelen, que se clavan, que hieren... Y que nos hacen sangrar como nada puede hacerlo, por que están directamente relacionadas con el ánimo del momento y los sentimientos correspondientes a dicha situación.


Cruda realidad, jamás tendríamos que dejar de observar el horizonte. Fingiré no conocer las respuestas a tantas preguntas, y en lugar de ello, enterraré y me tomaré por la mano la soberbia de la pretensión una vez más, pintando en la máscara que llevo ( como muchos otros que también la llevan) frente a la sociedad una bonita sonrisa que satisfazca a cualquiera que se conforme con observar únicamente la sonrisa pintada, sin tomarse la moléstia de preguntarse si debajo de la máscara hay algo más que cerámica.

viernes, diciembre 31, 2010

La raedilad spurea la fcicón


Sgeun un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el
odren en el que las ltears etsan ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que
la pmrirea y la utlima ltera esten ecsritas en la psiocion cocrrtea. El
rsteo peuden estar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams. Etso
es pquore no lemeos cada ltera por si msima snio que la paalbra es un tdoo.



Hasta qué punto os hace pensar este texto acerca de lo inútiles, complicadas, y retorcidas que pueden llegar a ser las formalidades? Ya sea escribir o ''lo políticamente correcto''... Parece que vivimos en un mundo de apariencias y espejismos, donde todo parece pero no es, o almenos no del todo. Sólo una cosa más que añadir:


La raedilad spurea la fcicón

jueves, diciembre 09, 2010

Sólo son tan buenos como el mundo se lo permite.


Sin duda era una noche oscura, de esas en las que uno no quiere salir, una de esas en las que uno prefiere taparse con la manta hasta arriba, una de esas en las que crees oir sonidos que no están sonando, una de esas en las que el viento es capaz de sacar tus miedos más profundos para exponerlos a una oscuridad alumbrada únicamente por una Luna suspendida en el cielo, cubierto por nubes negras, que impiden ver las estrellas... Una noche de escalofrio en las que, tapado e intentando sentirte seguro de todo eso, cierras fuerte los ojos, esperando con ansia dormir antes de que puedas darte cuenta y ansiando que llegue el mañana y te salve de todo. Una noche para olvidar.... Aunque no para todos. No era hora de salir a la ciudad, pero menos aún era hora de salir a la iglésia donde estaba el cementerio, que estaba unos kilómetros más arriba de la ciudad, en una pequeña colina a la cual se podía llegar por un pequeño sendero. Dos figuras se encontraban sobre el tejado de la iglésia, una sentada en el tejado y la otra apoyada con una mano en la torre del campanario y la otra mano en la cintura, con los pies cruzados. Sus sombras se mostraban igual de oscuras que la noche, enfatizadas por la ténue luz de la nublada y solitaria Luna, sin compañía de sus habituales estrellas. Contemplaban la noche con una tranquilidad sobrenatural para cualquier persona que estuviera en el mismo sitio y en las mismas circunstáncias. Los ojos rojos de la figura apoyada en la torre del campanario brillaban con un destello malévolo, y sonreía de modo satisfecho, exhibiendo unas facciones duras, agresivas. La otra figura parecía desorientada, triste... Estaba con las manos cruzadas, como si rezara, y con la cabeza cubierta por una capucha, un tanto agachada... Sentada en el tejado. Su actitud delataba intranquilidad. Sus labios se movían, y el vendaval arrastraba unas palabras que se confundían con el silbido incesante del viento:

- Puedo correr sin parar, huyendo del peligro hasta el fin del mundo.
- Puedo esconderme en cualquier rincón por pequeño y húmedo que sea.
- Puedo saltar todos los obstáculos que interrumpan mi camino y volar si hace falta.
- Puedo camuflarme entre las ramas, puedo convertirme en otra persona, puedo parecer de piedra siendo papel.
- Puedo ser sombra y escurrirme entre las calles.
- Puedo aparecer en el momento menos adecuado o escabullirme sin dejar pistas.
- Puedo ser todo lo que quieras, pero nunca seré lo que esperas.
- Puedo hacer todo aquello que este en mi mano, pero seguiréis ahí, para siempre, ahogándome poco a poco.
- Sois la termita que corroe la madera, el parásito que chupa la sangre, el cáncer de la vida.
- Sois todo aquello contra lo que lucho diariamente y, sinceramente, estoy agotada...

(...)


- The ghost in the shell:
Hablas sobre tu realidad... Lo que te rodea... Sobre cómo te hace sentir. Es evidente que se trata de un sentimiento acerca de la realidad que forma tu día a día... Asfixiándote, torturándote, corrompiéndote... Por que a veces, la realidad y sus habitantes pueden ser asquerosamente vomitivos. Son capaces de sacar lo peor de ti, sin importar lo que hagas o donde te escondas... Están ahí, invadiendo tu intimidad... Observando, apuntando con un dedo acusador.

- The phantom of the opera:
Mentí el otro dia cuando te dije que no importaba lo que pudieran decir sobre mi. Mis miedos y mis pensamientos, eso es lo que me asfixia...

- The ghost in the shell:
Y esos miedos, de dónde vienen?

- The phantom of the opera:
No sé... Ni siquiera creo que quiera saberlo.

- The ghost in the shell:
Y dime, puedes vivir con el miedo, la inseguridad, la incerteza de ni siquiera saber si quieres saberlo?

- The phantom of the opera:
...

- The ghost in the shell:
Te da miedo no encajar... Por un lado te gusta ese sentimiento de no pertenecer claramente a ningún lado... Te hace ser más tú, más única... Más viva... Pero algunos días la realidad te traiciona, te pega una patada en la boca y te da la espalda, haciéndote sentir derrotado. Te levantas y dices, afrontando tu cruda realidad con pesadumbre: ''Toca volver a la rutina''. Y es como si te miraran, como si observaran, como si juzgaran, como si estuvieras pendiente de la etiqueta que te están a punto de colgar para luego clasificarte... Y no queremos ser sentenciados de un modo tan cruel. Nos da miedo, nos hace sentir aterrados, nos hace estar pendientes de sus movimientos, y cuando te quieres dar cuenta, estás actuando como uno de ellos - Dijo en medio de una risita cruel, mirándola sin piedad, sabiendo que la estaba torturando mentalmente, sabiendo que estaba aplastando su mente... - Es como si al colgarte la etiqueta, te metieran en un enorme pozo oscuro y húmedo con los que llevan la misma etiqueta que tú... Y entonces es cuando te das cuenta que ser distinto tiene un precio muy alto que a veces pagas siendo marginado, deshechado como un leproso... El precio de a menudo sentirte solo... Tristeza... El sentimiento de sentirte incomprendido, aislado, enfadado, rabioso con el mundo, deseando que se pudran en lo hondo de otro pozo como el tuyo... Y te preguntas porqué, una y otra vez, y ves sus caras indiferentes, apuntando con firmeza cual es el lugar de los de tu calaña, el sitio que te corresponde, el sitio donde tus cadenas te atan, remarcando que es así y no hay vuelta de hoja ni un felices para siempre.

- The phantom of the opera:
Por eso construyes un muro?

- The ghost in the shell:
Por eso ni siquiera debemos permitirles el lujo ni la satisfacción de ver cómo lo que hacen puede dolernos... Por eso les hago creer que la máscara que llevo es la que realmente me hace ser como soy, por eso soy un monstruo para ellos, una cosa non grata... Les muestro mi lado falso, una pared formada a partir de los reflejos más oscuros de mí mismo... A monstruos como tú o como yo no nos interesa que corrompan nuestra perturbada paz, ni que nos enfaden con sus mentiras y tonterias. Tan sólo somos unos condenados, atados por las cadenas del destino y con una hoz colgando, apuntando directamente a nuestro cuello... Un sentimiento de condena que nos hace volver locos por cada segundo que pasa y vemos cómo esa hoz se balancea, haciendo temblar nuestra realidad, temiendo que ese pueda ser nuestro último segundo y que cuando queramos darnos cuenta, ya sólo seamos una sombra.

- The phantom of the opera:
Pero yo no soy así... Yo no quiero creer que la realidad es así de triste...

- The ghost in the shell:
Mírame a mi! Yo simplemente me rio de ellos en su cara y ellos ni se dan cuenta... Están más preocupados por sí mismos. Son mucho más felices siendo ignorantes, pero yo disfruto de mi solitaria paz mientras me mofo en sus caras sin que se den cuenta, provocando un juicio falso que por lo general, me divierte más que me aflige... Y río al ver el falso resultado del falso juicio, sabiendo que son tan simples que ni siquiera se molestarán en entender el porqué, ni siquiera por entender si unos actos tan excéntricos son incluso posibles.

- The phantom of the opera:
Sólo te falta la risa de malvado de fondo... Das miedo.

- The ghost in the shell:
Una vez oí una frase que me marcó, y mi mundo y realidad, podrido para muchos, dicta que para seres como tú o yo es aplicable... A menudo mi lado oscuro me hace pensar en ella, arrojando cualquier haz de luz al lugar más oscuro de mis entrañas, haciendo que mire al mundo por encima del hombro, con desprecio, pensando que no son más que pobres desgraciados cogiendo ticket para su juicio final... Que están sentenciados a vagar por un túnel oscuro por el que pasa un tren a toda velocidad que arrasa con lo que se encuentre en medio.


El viento silbante pareció establecer una pausa caótica, exasperante... Como si estuviera dejando tiempo para coger aire para lo que iba a decir el individuo...



''Sólo son tan buenos como su mundo se lo permite''



La conversa se detuvo a medida que las hojas otoñales de los árboles volaban con el frio viento que soplaba con furia, jugando con ellas caprichosamente en una noche oscura como pocas se han visto... Los dos seres, uno desoncertado y desorientado y el otro satisfecho y malvado, riendo de su propio sentimiento de desquicio, de su locura, rabia, y incluso su misma maldad, compartieron la vista de un cielo poblado de nubes sombrías, dejando entrever entre los bancos de oscuridad formados por las nubes una Luna que parecía el centro de todo, brillando en medio de tanta oscuridad, como un rayo de esperanza que apuntaba directamente al pobre individuo desconcertado y desolado, que se negaba a creer lo que su acompañante le decía... Animándole a que no perdiera la esperanza.

miércoles, noviembre 17, 2010

El dilema moral del conocimiento. ( duda metódica)


El progreso es algo innegable hoy en día: Mentes brillantes en todos lados del mundo dedicadas a distintos campos ( ya sean estudios o actividades laborales) hacen posible que dicho progreso, basado en el conocimiento, sea un hecho prácticamente palpable, pese a ser algo inmaterial. Se trata sin duda de personas que han propuesto algo distinto y radical que ha llamado la atención de unos para bien, y de otros para mal, siendo a menudo la parte mala la predominante, a causa de la dificultad de aceptar cosas que van más allá de su patrón de ideales. Raramente un proyecto radicalmente innovador es bien recibido por todos. Pero el hecho es que el mundo sigue girando, y no es tan fácil echar freno a creencias tan sólidas de individuos tan resueltos y realizados con su trabajo, que no se detienen, sin importar las críticas o adversidades que se les echen encima. Pero, volviendo a lo que el título sugiere y abandonando tan breve introducción, me propongo proponer una propuesta ( viva la redundáncia) contradictória con lo expuesto hasta ahora. Pretendo dudar del conocimiento y del progreso. Me gustaría dejar claro que tan sólo se trata de una duda sin propósito alguno salvo poner en entredicho la realidad tan palpable pero a la vez tan fictícia que lo que llamamos ''conocimiento'' nos ofrece. Así pues, formulando una hipótesis basada en la toleráncia a las críticas que no vean más allá de que es simplemente lo que nuestro amigo Descartes llamaría una ''duda metódica'', con el consiguiente de admitir que no es una duda real, puesto que el conocimiento no es cuestionable para mi en la realidad, pero sí COMO CONCEPTO, yo dudo del progreso ( siendo siempre alguien hipotetizando, sin la pretensión de ofrecer ninguna clase de verdad universal). Dicho esto... Qué es el cambio? Qué es el progreso? Qué es el conocimiento, que engloba los conceptos previamente mencionados? Es realmente algo de lo que se pueda dudar? Qué aporta dicha duda?... Es necesário enfocar el cambio suponiendo de antemano la dualidad entre la seguridad de uno o un colectivo con la obtención de respuestas y la comodidad frente al conocimiento para entender esta teoria. Mirando atrás en el tiempo, muy atrás, nos topamos con el comienzo de la humanidad y unos homínidos asustados por el mundo hostil en el que se encontraban. Estos, buscaban la explicación de los sucesos que acontecían a su alrededor, tan peculiares para ellos, a través de los mitos. Y así fué durante mucho tiempo hasta la aparición de los físicos, que trajeron luz al mundo dudando de la existéncia de los dioses y otros entes divinos, supuestamente causantes de las diversas desgrácias, victórias, y otros muchos factores, según su antojo y humor. La explicación de las cosas según la naturaleza y no caprichos sobrenaturales, fué un paso importante que dió camino al famoso avance de ''el mito al logos'', que a su vez dió lugar a las primeras escuelas de filósofos, los cuales se dedicaban a dudar ante un mundo que los miraba con el ceño fruncido, con tal de obtener verdad. Los mecanismos de la ciencia empezaron a moverse, y surgieron distintos movimientos y corrientes de pensamiento filosófico que plantearon novedosas y asfixiantes dudas que hicieron temblar los cimientos de un mundo construido por dioses, según las creencias populares. El mundo progresó de manera notable hasta entrar en la edad media, o edad oscura, en la que cual la ciencia entró en recesión. Esta se propagaba bajo el estandarte de una entidad absoluta ( quizás no fuera tan absoluta si nos paramos a pensar que los que ejercían la justícia eran comandados por una persona de carne y hueso sentada en un trono, en el corazón de Itália) que no daba cuartelillo a la investigación, tildando de hereje a todo aquél que predicara premisas más allá de lo que la iglésia estuviera dispuesta a aceptar. Con el descubrimiento del nuevo mundo y la demostración de diversos hechos, así como que la Tierra era redonda, tomaron sentido las teorias de científicos a los que no se permitió propagar el verdadero conocimiento debido a el contexto absolutista ejercido por la misma iglésia que predicaba la bondad y el bien por encima de todo. Hombres como Galileo o Copérnico sufrieron la persecución de las masas por defender el heliocentrismo. Se abrió una nueva edad, en la que se presentó mayor variedad y se consolidaron los movimientos protestantes, dando lugar a una filosofia y ciencia más amplia. La figura de dios, representada por las clases nobles a las que no les interesaba el progreso ( siempre mirando por su própio bienestar), se vino abajo con las distintas revoluciones que dieron veda a la edad contemporánea ( Revolución francesa, revolución industrial, movimientos protestantes, y algunos movimientos intelectuales), en la que ciencia y filosofia encontraron su lugar, por fin. El progreso fué notable, y el mundo nunca fué tan verdadero y más afable, sin estar bajo un dios todopoderoso que observaba la humanidad, sinó bajo la custódia de la misma ciencia. Distintas figuras intelectuales han surgido a lo largo de los años hasta hoy en día, figuras que ya se habían propuesto, cada uno a su manera, la idea de cambio, conocimiento, y progreso... Platón, Aristóteles, Guillermo de Occam, Descartes, Freud, Einstein, Marie Curie, Nietzsche, Marx, Hume, Kant... Entre muchos otros. Y hoy en día, me encuentro en un mundo que sin el cambio causado por el progreso y el conocmiento, no sería posible ( siempre deduciendo de que el mundo realmente exista y que no me encuentre en un profundo letargo en el que mi sueño es el mundo). Y cuál es mi duda, si mi aceptación por tales enunciados es notable? Lo que yo me planteo como un ser imperfecto y pensante más de entre los muchos millones es: ¿Qué impulsa el cambio? ''Cambio'' no tiene porque ser sinónimo de ''comodidad'', pese a que a menudo se diga que se investiga por una mayor comodidad ( y todos esos famoso trucos del marketing)... Está claro que el impulsor no es otro que el conocimiento... O siendo más concretos, el ansia de conocimiento, el ansia de tener respuestas para tapar agujeros que nos intrigan. Pero, porqué taparlos? Para qué tanta complicación y tantas muertes? Para sentirnos más seguros, pese a ser nuestro destino natural morir de todos modos? Para qué alargar la esperanza de vida, deseando tanta gente morir? Para qué buscar tantas curas a enfermedades, si siempre surgen nuevas hasta que se encuentra de nuevo en la cura? Para qué dinero para financiar algo tan noble como el conocimiento, fomentando de modo exponencial la corrupción? Para qué tanta prisa en hacer madurar al mundo, si según el refrán la felicidad reside en la ignoráncia? Qué lleva a una persona a plantearse tantos problemas y desarrollar soluciones para cada uno de ellos en un ciclo que no tiene fin? Un problema resuelto implica la inmediata consecuéncia de una nueva manca de algo... ''Cuanto más se da cuenta el sabio de lo que sabe, más ve lo poco que en verdad sabe''... Porqué dedicar la vida a una causa que morirá con la misma muerte natural de el planeta ( que irónicamente ha sido estudiada por nosotros también) , cómo si de uno de nosotros se tratara? Porqué tanta solución a tanto problema, cuando nos hemos dado cuenta de que vamos a contrareloj gracias precisamente a esos estudios...? Quizás queremos escapar a tan fatuo destino? Para qué prolongar la existencia, si por experiencia sabemos que todo tiene principio y fin por ley? Qué hay de eso de que ''las segundas partes no son buenas''... y pese a ello prolongamos el final...? Se trata de que estamos viendo una serie a temporadas? Y el Carpe Diem? Dónde está?... Por otro lado, sería correcto resignarnos? Sería correcto rendirse? Como humano, creo en la ciencia, en el conocimiento, y en el progreso... Pero a la hora de contraponer los valores de ventajas y desventajas, dichas creencias pierden algo de credibilidad, sabiendo que no existe la solución absoluta a nada. Más triste me parece que algo que supuestamente nos ha de ayudar tenga su precio en dinero... Soy consciente de que mi duda no tiene respuesta, simplemente actuamos por impulso en busca de las respuestas acertadas para saldar los problemas salen a buscarnos en el camino y sentirnos tranquilos ante dichas hostilidades... Así pues, simplemente estoy planteando mi duda no como un problema con solución, sinó como un dilema moral... La otra cara de la moneda que tan preciada nos parece... Dicho esto, creo que prefiero ser una hormiga resignada en una sociedad levantada sobre el conocimiento, siempre cambiante, y mantieniéndonos siempre pendientes de lo siguiente que descubrir... Una causa herida de muerte desde el mismísimo comienzo del mundo.



Álvaro Sánchez, ''Filósofo'' NO titulado.